“Carmen” de Bizet en Baluarte: De todo un poco

Domingo, 21 de Marzo de 2010. Auditorio y Palacio de congresos Baluarte de Pamplona. “Carmen”: Ópera cómica en cuatro actos, con libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, basado en la novela homónima de Prosper Merimèe, y música de Georges Bizet, estrenada el 3 de Marzo de 1875 en el Teatro Nacional de la Ópera Cómica de París. Geraldine Chauvet (Carmen), Luca Lombardo (Don José), Denis Sedov (Escamillo), Jose Antonio García (Zúñiga), etc. Coro Premiére Ensemble de la AGAO. Escolanía del Sagrado Corazón de Pamplona y Coro de Niños del Sagrado Corazón de Viena. Máximo Olóriz, director del coro. Orquesta Sinfónica de Navarra. Piotr Sulkovsky, director musical. Jaime Martorell, dirección escénica. Producción del Palau de la Música de Valencia. Ocupación completa del aforo.

La Asociación Gayarre Amigos de la Ópera cumple este año su vigésimo aniversario, veinte años ayudando a crear afición a la ópera en Pamplona. Por supuesto, un aniversario tan redondo no podía pasar sin una celebración acorde con él, y para ello han presentado una producción de “Carmen” de Bizet. Sin duda, la obra es apropiada para una celebración de este tipo, porque asegura bastante presencia de público. Ahora bien, hay que buscar el reparto adecuado, y desde este punto de vista en el festejo de ayer hubo un poquito de todo.

Puesto que el cuarto y último acto de ópera se desarrolla durante una corrida de toros vamos a repartir los trofeos taurinos entre los distintos intervinientes.

Premiemos con dos orejas la producción escénica de Jaime Martorell. Según parece, no planteó nada que se apartara de la visión clásica que podamos tener de los personajes de la ópera. Con bastante tino, se hizo que las cigarreras simpatizaran bastante con Carmen, (risitas antes de la habanera, ayuda en la fuga, etc.). Quizá lo más interesante, de todas formas, fueron las dos pantomimas representadas en los preludios a los dos últimos actos, que resumían lo ocurrido hasta entonces, (acto tercero), y presentaban analogías interesantes, (acto cuarto).

Premiemos también con dos orejas la labor de los coros. Es verdad que hubo algunos desajustes puntuales, pero es que cantar en coro en una producción operística en Baluarte es muy complicado, como lo atestiguan los coros que no han logrado hacerlo bien. La coordinación entre coros en escena y foso ha sido siempre en Baluarte conflictiva, pero ayer se resolvió bien. La orquesta no estuvo a tan alto nivel, en cierta medida debido a la labor directorial. Dejemos su labor en una oreja.

Vocalmente, Geraldine Chauvet no es la cantante ideal para Carmen. No porque no tenga la voz, (que la tiene), sino porque es una voz demasiado pequeña. Quizá le habría ayudado cantar la obra en el Gayarre. Con todo, entró a portagayola con su famosa habanera, que resolvió bastante bien, y se fue creciendo hasta el final. Cierto que la Chauvet no tiene ni la sensualidad de una Berganza, ni la acritud de una Bumbry. Pero en conjunto su labor fue meritoria, y logró dignificar el personaje bastante más de lo habitual. Su trabajo como actriz debió de ser extraordinario. Premiemos su labor con dos orejas.

Sólo saludos desde el tercio es el premio que, a mi juicio, debe corresponder al Don José de Luca Lombardo. El italiano canta de forma muy pavarotiana, pero su dicción francesa no es ideal y a veces su sonido es demasiado leñoso. Demasiados sonidos fijos, y por momentos un canto demasiado inexpresivo. Cuando Carmen le tiró la flor, el recitativo subsiguiente mostró que ésta no le había producido ningún efecto. Estuvo ausente durante todo el dúo con Micaela. Sólo a mitad del primer acto pareció recuperarse un poco, y desde entonces lo hizo sólo a medias.

El barítono Denis Sedov, desde luego, hizo bien en no dedicarse a la tauromaquia, a juzgar por sus capotazos en el preludio y durante su canción del acto segundo. Vocalmente fue algo mejor. Salió a portagayola cantando con arrojo la canción del toreador, y se fue creciendo a medida que la función avanzaba. En conjunto, su labor fue bastante plausible. Démosle una oreja.

Sin duda, fue Sabina Cvilac la gran triunfadora de la velada. Es curioso, porque ni la habanera, ni el aria de la flor ni la canción del toreador tuvieron la recepción que disfrutó Cvilac tras el aria del acto tercero. Ya el año pasado demostró la eslovena que era una cantante a tener en cuenta, pero entonces cantó El papel de Margarita de “Fausto” de Gounod, y sufrió bastante en las coloraturas del acto segundo. El papel de Micaela, menos exigente en este aspecto, se adapta muy bien a su voz, y ella lo aprovechó, cantando con naturalidad y sin afectación. Nada de esas Micaelas redichas a las que tan acostumbrados estamos. Dos orejas y rabo y puerta grande para ella.

Los personajes secundarios, incluido el Zúñiga del sustituto Jose antonio garcía, cumplieron eficazmente con sus papeles, sin destacar por lo demás. Demos una oreja a todos ellos.

Queda aún por hablar de la labor del director Piotr Sulvkovsky. La labor en conjunto del polaco no fue precisamente buena. En los tres primeros actos faltó tensión y drama. A esto añadamos que, para facilitar los taconeos de las gitanas, el aria de Carmen del acto segundo empezó a un tempo lentísimo, que por supuesto no logró luego la fuerza necesaria. Faltó chulería en el acompañamiento a la canción del toreador y algo de ensoñación en el nocturno. Hasta el acto tercero, sólo algunos detalles de refinamiento orquestal y los finales de acto hacían ver la presencia de un director en el foso. Es verdad que en el cuarto acto sí hubo más pulso teatral, pero ya era demasiado tarde. Palmas para él, y aún debería quedarse contento.

Finalmente, un tironcito de orejas para el que decidió la edición que finalmente se usó en estas funciones, porque se usaron los recitativos espurios de Ernest Giraud. Es cierto que esta decisión tiene algunas ventajas: los recitativos están escritos con oficio, dan a la obra más unidad… Sólo hay un pequeño problema: Bizet nunca previó que “Carmen” tuviera recitativos cantados. Dicho queda.

En resumen, se trata de una “Carmen” irregular en el reparto, y que fue de menos a más, desde un primer acto bastante soso a un cuarto de dramatismo muy eficaz. En todo caso, pasamos una buena velada asistiendo a una buena función en conjunto de la inmortal ópera del gran Georges Bizet.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MÚSICA CLÁSICA en PAMPLONA. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a “Carmen” de Bizet en Baluarte: De todo un poco

  1. Yves Bergé dijo:

    Hola Xavier
    Solo para decirte que Luca Lombardo es francès, nacido en Marsella (Bernard Lombardo) apelido ciertamente de origenes italiano porque el bisabuelo era italiano! Pero padre y abuelo nacidos en Marseille!
    segundo, lo vi muchas veces en recitales y operas: su diccion francesa es perfecta, en Don José sobre todo, papel que domina de manera muy expresiva.
    Para mi, 2 orejas para èl, a pesar de que odio la corrida!
    saludos cordiales
    yb

    • xabieraa dijo:

      En primer lugar muchas gracias por leer mis impresiones sobre la función y por corregir mi error en cuanto a la nacionalidad de Luca Lombardo. En segundo lugar es muy probable y si tú lo dices seguro que tienes datos para asegurarlo, que este cantante es muy brillante, su currículum así lo atestigua. Pero creo que el domingo no tuvo su tarde.
      En cuanto a la dicción francesa quizá me pasé un poco y no me refería a la parte hablada que fue muy escasa sino a la forma de cantar.
      Saludos y tomo nota.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s