Una terapia siempre necesaria

Tengo que confesar que tengo una costumbre bastante particular: a uno le gusta Wagner y, por tanto, se interesa por lo que ocurre en los Festivales de Bayreuth año tras año. En los últimos años viene coincidiendo que, mientras se desarrolla el Festival, los teatros españoles de ópera programan funciones mozartianas, que son retransmitidas por Radio Clásica. Y la verdad es que son muy bienvenidas: después de una agotadora jornada escuchando “Sigfrido”, (por supuesto una obra maestra, pero que puede hacerse un poco pesada), es muy sano dejarse de densidades wagnerianas y divertirse un rato escuchando una ópera de Mozart.
Digo esto porque, aún no recuperado del maremoto musical y estético que supone ver in situ un “Tristán” bien hecho, me llegó una invitación de una amiga mía en Paderborn para ir a un concierto. La orquesta era la que tocó en la Catedral la misa de Haydn, y el director el mismo que la dirigió entonces, puesto que también dirige el coro de la Catedral. En programa, obras del siglo XVIII. Ciertamente, aquello podía sentarme realmente bien.
Para abrir boca, una sinfonía de Haydn, exactamente la número 53 de su catálogo. Típica sinfonía donde las haya del Haydn maduro, aunque aún no estemos ante el Haydn absolutamente genial de las sinfonías de Londres.
La versión fue más bien humanista, más que realmente humorística: formalmente muy clara, recordaba por ello a los viejos maestros Klemperer, aunque recordaba aún más a Giulini porque no había tanta severidad como en los otros maestros citados. En el segundo movimiento, hubo una gran demostración de cómo se deben manejar las texturas camerísticas de esta obra. Un Minueto vivo pero no acelerado y un vivaz Allegro final coronaron una magnífica versión de esta sinfonía, que merece más atención de la que se le suele prestar.

Después, vino el concierto para oboe de un compositor que, a buen seguro, no conoces. El tal compositor se apellidaba Ebrun, y debió de ser casi estrictamente contemporáneo de Mozart. Es cierto que su Clasicismo es bastante académico, pero la obra se escucha también con sumo placer, más aún contando con un solista tan extraordinario como ayer. Al final, grandes aplausos del público, aunque el solista luego no dio ninguna propina. Telón.

Tras el descanso, tuvimos la sinfonía número 29 de Mozart, ahora sí una obra conocida por todos. Si la versión de la obra de Haydn había sido buena, la interpretación de la sinfonía del salzburgués fue absolutamente magistral. Y es que si el concepto humanista puede ayudar al director en Haydn, en Mozart es casi condición necesaria para lograr una buena interpretación. Con un concepto formal clarísimo, se evitó por una parte la pesantez, y por otra el radicalismo historicista. Siempre a tiempos moderados, y sin perder fuerza en ningún momento, llegamos a un cuarto movimiento exultante de alegría. Fortísimos aplausos, que fueron premiados con la repetición del Minueto desde el Trío…, sólo que con algún malentendido entre los músicos de la orquesta a propósito de las repeticiones. Casi estoy por decir que habría merecido más la pena bisar el movimiento completo.

En resumen, se puede decir que el concierto de ayer fue extraordinario. En España es complicado escuchar un concierto con obras del Clasicismo tan bien interpretadas, (ni tampoco en otros lugares), a no ser últimamente en los conciertos de la OBC con Eiji Oue. Hoy por hoy, se necesita más imaginación para construir un buen Mozart, que para hacer un Mahler discreto protegido por la densa y espectacular orquestación.
Sin embargo, es una terapia muy necesaria no perder la costumbre de escuchar estas obras del Clasicismo de vez en cuando, (y pasa lo mismo con los Strauss, Verdi, Bach o incluso la zarzuela, por ejemplo), especialmente para aquéllos propensos, como yo, a darnos atracones de Bruckner, Mahler o Wagner.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MUSICA CLASICA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s