Con contención clásica

Viernes, 15 de Octubre de 2010. Enrico Dindo, violonchelo. Orquesta Real Filarmonía de Galicia. Antoni Ros Marbá, director. Juan Durán: “Fanfarrias jacobeas” (obra encargo de la Real Filarmonía de Galicia). Camille Saint-Saens: “Concierto para violonchelo y orquesta número 1”. Wolfgang Amadeus Mozart: “Serenata número 7 en Re mayor, KV 250, (Haffner)”. Concierto del ciclo “Orquestas del Camino” perteneciente a la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Navarra 2010-2011.

En los últimos dos siglos, uno de los grandes debates en torno a la interpretación ha sido la polémica entre objetividad y subjetividad interpretativas. En el fondo, la pregunta resulta ser: ¿hasta qué punto el intérprete debe permitirse licencias en su interpretación? Algunos intérpretes, (Furtwängler, Knappertsbusch, ahora Barenboim entre los directores; Kalas entre los cantantes, por ejemplo), sin romper con el espíritu de las obras, refuerzan algunos de sus aspectos a base de detalles añadidos por ellos, buscando siempre interpretaciones apasionadas, volcánicas. Ya se sabe: en la partitura está todo excepto justamente lo más importante, y de eso se encargaban ellos. Un ritardando no escrito aquí, un acento añadido allá, un fraseo a flor de piel, pueden dar a la obra una dosis de dramatismo que muchas veces es bienvenida.
Sin embargo, otros intérpretes han buscado interpretaciones más distanciadas, pero la mayoría de ellos han tamizado esa visión con una dosis de elegancia y distinción, que dota a sus versiones de un gran equilibrio. Es el caso de Bruno Walter entre los directores, Arthur Schnabel entre los pianistas, Pierre Fournier entre los violonchelistas…, y también el de Dindo y Ros Marbá en el concierto de ayer.

“Fanfarrias jacobeas” es una obra de lo que en otro tiempo no habríamos dudado en llamar “música de circunstancias”. Como dan a entender el título y la indicación del programa de mano, la obra está compuesta expresamente para la orquesta, y con ocasión del Año Santo que este año se celebra en Santiago de Compostela. El lenguaje musical resulta más bien conservador, en un estilo típico de autores como Antón García Abril. El modelo del compositor turolense parece bastante claro en la orquestación, que resulta brillante y colorista. La obra no pasará a la Historia, pero resulta agradable de escuchar.
Ros Marbá la interpretó con convicción, destacando cada una de sus secciones y con bastante atención a los planos sonoros. La orquesta obedeció con eficacia las órdenes de la batuta. ¿Podía haberle dado Ros Marbá una mayor viveza, destacar los juegos rítmicos en mayor medida? Puede ser, pero con todo la interpretación fue buena, y mereció a mi parecer más aplausos de los que el público concedió.
Enrico Dindo es un magnífico violonchelista, a no dudarlo. Dio ayer una gran versión del concierto, siempre desde la contención y la elegancia a la que vengo aludiendo. Por eso, el movimiento que resultó más logrado fue el segundo, en el que Dindo logró realzar la elegancia del aire de Minueto que tiene el pasaje. En los dos movimientos extremos, pudo haberse echado en falta un fraseo más expansivo, pero en conjunto el público percibió la belleza de la obra y la versión se escuchó con agrado. Además, el punto de dramatismo que quizá le faltó al solista lo aportó la batuta, que hizo un gran acompañamiento. Los aplausos se vieron recompensados con una propina, procedente de una de las suites para chelo solo de Bach, tocada con el mismo aplomo y elegancia que el concierto…, sólo que en Bach sonaba algo más convincente que, pongamos, en el primer movimiento del Saint-Saens.

La serenata “Haffner” de Mozart no es, desde luego, ninguna de las obras maestras del salzburgués, pero a pesar de todo hay en ella muchos puntos de interés. Ocurre que para poder destacarlos hace falta tener una visión arquitectónica del conjunto, y desarrollarla de manera equilibrada. Antoni Ros Marbá no tiene problemas en estos aspectos y siempre ha sido un gran maestro en la música de Mozart, (le recordaba unas magníficas “Bodas de Fígaro” en el Teatro Real hace varios años)…, y ayer no decepcionó.
Después de la marcha introductoria, (que en realidad no pertenece a la serenata), Antoni Ros Marbá fue resolviendo uno a uno los distintos movimientos de la obra. Supo darle la luminosidad que requiere y dotó a cada movimiento de su carácter preciso. Los tiempos rápidos sonaron con la vivacidad debida; los movimientos lentos eran suficientemente lentos como para que las melodías se desarrollaran; los Minuetos, ni demasiado lentos ni demasiado rápidos, sonaron con la elegancia y la prestancia debidas…, hasta llegar a los dos últimos movimientos, que fueron la cima de la obra. Por una parte, el carácter rústico del tercer Minueto, con sus bromas musicales. Por otra, el carácter chispeante, saltarín y juguetón del Finale, extraordinariamente captado. Lástima que no hubiese propina, aunque es comprensible que después de interpretar toda la serenata, (una hora de música), los músicos estuviesen demasiado cansados. El público la había pedido con bastante insistencia, teniendo en cuenta la idiosincrasia del público pamplonés.
Fue también en la serenata cuando se vieron ayer también las virtudes (y defectos) de la orquesta. La Filarmonía de Galicia se basa en una sección de cuerdas habilísima, capaz de poder tocar los más endiablados pasajes mozartianos sin despeinarse. Mención especial para el concertino de la orquesta, por desgracia anónimo para mí, que realizó una gran actuación en ese pequeño concierto para violín que son los movimientos segundo al cuarto de la serenata. Los vientos no se mostraron tan acertados, en especial las trompas.

Así pues, el concierto de ayer reunió muchos puntos de interés, y salimos del concierto con la sensación de haber escuchado interpretaciones elegantes de músicas que, sin proponerse elevarse a grandes cimas, nos hacen pasar un rato agradable…, si son bien interpretadas, como ayer fue el caso. En dos semanas, un programa Lazcano-Mahler que, a buen seguro, dará que hablar.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MÚSICA CLÁSICA en PAMPLONA, MUSICA CLASICA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s