Crónicas Proms 2011 (II)

La eterna promesa

Lunes, 8 de Agosto de 2011. Royal Albert hall de Londres. Alice Sara Ott, piano. Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo. Sakari Oramo, director. Jean Sibelius: Sinfonía número 6 en Re menor, Op. 104, (1923). Edvard Grieg: Concierto para piano y orquesta en La menor, Op. 16, (1868). Karl Nielsen: Sinfonía número 4, Op. 29, (La inextinguible), (1916). Proms de la BBC 2011.

En el ámbito deportivo, muy especialmente en el futbolístico, se habla con frecuencia de las llamadas “eternas promesas”. Son jugadores de los que siempre se han esperado grandes logros, que por una u otra razón nunca se han concretado. Puede que hayan jugado en equipos de Primera División y ganen competiciones importantes, incluso a nivel internacional, pero no van a pasar a la historia del fútbol por no haber rendido siempre a su máximo. Un ejemplo paradigmático de estos jugadores es, sin duda, Guti. Guti ha sido siempre un futbolista de técnica impecable, capaz de marcar goles y de dotar de coherencia al centro del campo madridista durante muchos años. Su irregularidad y, especialmente en su última época, sus autoexpulsiones que complicaban los últimos minutos de partidos ya ganados, han hecho que no se le recuerde con toda la gloria de la que probablemente era merecedor.
Hace aproximadamente diez años, Sakari Oramo era una promesa emergente. Tras la para muchos sorprendente elección de Sir Simon Rattle como sucesor de Claudio Abbado en la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham eligió como sucesor de Rattle a un director completamente contrario al de Liverpool. Si a Rattle le sobra sentido del espectáculo y ha sabido dotar de interés a la nueva música, Oramo es más bien conservador y ha preferido siempre realizar una carrera al margen de la luz pública. Sin embargo, Oramo no posee el desbordante pensamiento musical del británico, y su concierto del lunes pasado reflejó que es un director irregular, que puede proponer grandes logros frente a interpretaciones más bien anodinas.
Decía Sergiu Celebidache que los directores de la misma nacionalidad de un compositor nunca eran los intérpretes más idóneos para sus músicas. Según el rumano, un extranjero aportaría una versión libre de prejuicios de las obras del compositor, lo cual llevaría a versiones menos sesgadas de las obras. He de decir que no estoy en este punto de acuerdo con Celibidache: precisamente compartir la cultura del compositor aparta prejuicios, y da una visión más cabal de lo que quería transmitir. De hecho, creo que la música española la han entendido siempre mejor las orquestas españolas; para Dvorák y Smetana no recomendaría sino versiones de intérpretes checos, (Ancerl, Talisch, Kubelik). Sin embargo, Sibelius parece ser la excepción a la regla. Ningún intérprete finlandés ha calado tan hondo en las obras como el último Bernstein, Barbirolli, Karajan, Maazel, Colin Davis…, y otros.
Sakari Oramo se unió el lunes pasado a una corriente muy en boga actualmente de la interpretación sibeliana. Según estos directores, Sibelius es un compositor de estilo zen, cuya música es fundamentalmente camerística, carece en buena medida de tensión interna y refleja un paisaje lunar, desértico, pero plano. Todo muy bonito, muy cuidado, pero poco auténtico. Cierto que Oramo dio coherencia a la obra, al no separar sus distintos movimientos. Pero el agreste y frío paisaje finlandés no apareció ante mis oídos: en su lugar, encontré una postal que apenas reflejaba la tensión interna de la música. Francamente, no muy prometedor.
No remontó demasiado la velada con el primer movimiento del concierto de Grieg, en donde Oramo volvió a mostrarse frío. No dejó que las melodías adquirieran vuelo lírico, y el tiempo resultó demasiado apresurado. Los otros dos movimientos mejoraron mucho el nivel, de manera que la orquesta, (que hasta entonces había tocado con gran diligencia), dio un paso más y terminó por meterse realmente en la obra…, secundando a una pianista que, en esta primera actuación en directo que le escuché, no me convenció en exceso.
Alice Sara Ott es una pianista de bellísimo sonido, dotada de una técnica extraordinaria. Demostró en su interpretación de La Campanella de Liszt que no hay dificultad digital que se le escape, asombrando a propios y extraños por la aparente facilidad con la que despachó el estudio. Como digo, el sonido es chopiniano, y tiene una belleza natural que recuerda a Maria Joäo Pires. No tiene, sin embargo, la capacidad de la portuguesa para poder penetrar en los secretos de la obra, e hizo una versión convencional, al socaire de lo que Oramo iba proponiendo. Se llevó aplausos, seguramente por su fama, a los que respondió con la propina de la que he hablado, (por supuesto mucho más premiada que el concierto).
Hubo que esperar a la segunda parte para que Sakari Oramo diera algún reflejo de las características que lo dieron a conocer. Sin duda, fue una interpretación expansiva, tomando en ese sentido en serio el sobrenombre de la obra. De una realización orquestal portentosa, aquí sí que la tensión de la obra se mascaba en todo momento, y se hacía imposible desconectar. Además, como ya hiciera en Sibelius, Oramo realizó los cuatro movimientos de la obra sin transición. No tenía la obra ni calor latino ni, por supuesto, pasión, pero al menos se veía un concepto más coherente y un cierto interés por la obra que estaba interpretando. El público de los Proms, siempre agradecido, aplaudió y él respondió con una propina, que resultó muy brillante.
En resumen: fue un programa a cargo de un director de quien se esperaba grandes cosas, pero ha vuelto a demostrar la irregularidad de la que ha venido haciendo gala en estos últimos años. Un Sibelius frío y un Grieg en ascenso, dieron paso a un Nielsen extraordinario, que animó al público y nos permitió salir del concierto con un muy buen sabor de boca.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Críticas DIARIO DE NAVARRA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s